jueves, 26 de agosto de 2010

Voces solo voces como ecos, como atroces chistes sin gracia. Hace mucho tiempo escucho voces y ni una palabra. 
Y mis ojos maltratados se refugian en la nada y se cansan de ver un montón de caras y ni una mirada.
Una nueva noche fría en el barrio, los tranzas se llenan los colmillos. Las calles son nuestras aunque el tiempo diga lo contrario.
Y los sueños no soñados ya se amargan la garganta y se callan y eso casi o siempre les encanta.
Van quedando pocas sonrisas, prisioneros de esta cárcel de tiza.
Se apago el sentido, se encendió un silencio de misa.
Menos horas en la vida, mas respuestas a una causa perdida de porque los sentimientos vuelven con el día.
Solo como un pájaro que vuela en la noche libre de vos, pero no de mi.
Vació como el sueño de una gorra llena de nada, sin saber donde ir.
Duro como el muerto en su tumba que murió de miedo por el valor, de vivir.
Las nubes no son de algodones y las depresiones son maldiciones. Te va distrayendo te enrosca y te come.
Te lastima y no perdona y en algún lugar te roba la cara, la sonrisa la esperanza, y la fe en las personas.
Solo como un pájaro que vuela en la noche libre de vos, pero no de mi.
Vacio, como el sueño de una gorra lleno de nada, sin saber donde ir.
Duro como el muerto en su tumba que murió de miedo por el valor, de vivir.